sábado, 13 de agosto de 2011

DAR FRUTOS DE AMOR...

Juan 15:1-8

"En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: -Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y al que da fruto lo poda para que dé más fruto. Vosotros estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mi y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mi y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mi no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí, lo tiran fuera , como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.
Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pediréis lo que deseéis, y se realizará"

Propósito específico:

Hoy es un día para vincularnos con el Espíritu Santo de Dios. Necesitamos ser luz llevando amor en nuestros corazones. La fuente de esa luz y ese amor es Cristo. La clave está en unirnos a Él.

Sermón:

Se cuenta de un misionero en África que tenía un generador eléctrico que iluminaba la iglesia y la casa donde vivía. Un día le hicieron una visita unos campesinos. Uno de ellos se fijó en la bombita de luz que colgaba del techo de la sala. Grande fue su sorpresa cuando el misionero accionó la llave de luz y la bombita se encendió.
Este fascinado por lo que acababa de ver le pide una de regalo. Pensando el misionero que la quería para llevársela como un recuerdo le regala una pero quemada.
Al tiempo el misionero que solía hacer visitas a los campesinos de aquél lugar entra casualmente en la choza del que había recibido el regalo de la lámpara quemada. Grande fue su sorpresa cuando ve la lámpara quemada colgada de una soga.
El misionero tuvo que explicarle al campesino que para que una bombita diera luz necesitaba un generador, cables, conexión y una bombita nueva.

Hoy Jesús viene a decirnos a nosotros también que sin Él es imposible producir frutos...

¿De qué sirve tener una bombita de luz colgada del techo si no está conectada?
¿De qué sirve tener una Biblia si uno no está conectado al que es la Palabra viva de Dios?
¿De qué sirve llevar el nombre de cristiano si uno no está conectado al Cristo que nos da el nombre?
¿De qué sirve la hermosura del culto si no damos frutos?

Jesús nos recuerda a todos nosotros que: "Sin mi no pueden hacer nada".

Es que la vida cristiana, sólo tiene plenitud y sentido si está conectada a Cristo.
Podríamos decir que Jesús es el generador eléctrico y su Padre es el interruptor para que se haga la luz en Su casa y para que cada uno de nosotros seamos bombitas que lucen y alumbran. Pero... tenemos que estar conectados.

Es triste decirlo amados pero muchos de nosotos estamos desconectados. Muchos queremos brillar por nosotros mismos. Muchos hacemos cosas a nuestro modo, muchos entendemos la religión a nuestro modo, muchos nos conectamos con el Señor sólo para mendigarle en los momentos difíciles…

El mensaje hoy es este: Jesús nos invita a vivir conectados al generador eléctrico, tirar la bombita quemada y vivir una vida centrada en Él.

Jesús dice: "Yo soy la vid verdadera y mi Padre el viñador. Si alguna de mis ramas no produce fruto, él la corta, y limpia toda rama que produce frutos para que dé más".
¡Impresionante pensamiento!

Dice que El es la vid verdadera, y que nosotros somos también parte de esta viña en la medida en que permanecemos unidos a Jesús.
Nosotros somos ramas o extensiones que llevamos la savia de Jesús a los hermanos.
Nosotros, los injertados en Cristo, somos señal visible de la presencia de Cristo en el mundo.
Nosotros, los que nos alimentamos de Él en la santa cena, reconocemos que es fuente de nuestra energía y de nuestro vivir.
Nosotros, Comunidad Cristiana Nueva Vida de Buenos Aires, tenemos que ser podados por el jardinero, podados por el Espíritu Santo de Dios.

Ahora...Yo se que podar duele.
Y dejarse podar, aunque es una operación dolorosa, es necesaria para poder dar fruto.

Y ¿que es podar Pr. Flores? Podar es cortar todo aquello que nos distrae y aleja de nuestro fin. Podar es cortar ramas que pueden ser hermosas pero que nunca darán fruto. A todos nos causa repugnancia la poda, prescindir de lo frívolo e inútil.

Yo estoy aquí con ustedes hoy, no para cumplir con un deber, sino para dejarme recargar y llenar con el amor de Dios a través del Espíritu Santo. ¿Y ustedes?

Y así como una batería recargada da luz y pone en movimiento un auto, así también la vida cristiana recargada con el amor de Dios tiene que producir el vino nuevo del evangelio, los frutos del amor, de la fe y de la esperanza.

Ser discípulo de Jesús es dar los frutos de Jesús.
El joven rico del evangelio guardaba la ley…pero no dio frutos.
El sacerdote y el levita guardaron la ley…pero no dieron frutos.
La higuera fue maldecida por Jesús porque no tenía frutos.
No se dejaron podar por Dios. Nunca fueron parte de la viña de Jesús

Conclusión:

¿Querés ser discípulo de Jesús? Permanecé conectado a Él. ¿Querés dar frutos de vida y amor? Dejate podar poco a poco, día tras día, por el Espíritu Santo de Dios, tu viñador.
Jesús seguía diciendo: "La gloria del Padre consiste en que den mucho fruto y se manifiesten así como discípulos míos".
La gloria de Dios no es el éxtasis de las cámaras de televisión, no es el lujo y el brillo del oro, no es la gloria pasajera de los hombres.
La gloria de Dios es dar frutos de amor, es Jesucristo muerto y resucitado y que dice prefiero morir a dejar de amar a mis ovejas.
Imitemos su sentir... es lo menos que podemos hacer si decimos estar injertados en Él.

Oremos.

Mensaje a predicar por el Pr. Raúl Flores en Comunidad Cristiana Nueva Vida de Buenos Aires.Agosto 2011






































sábado, 6 de agosto de 2011

¿DESFIGURADOS O TRANSFIGURADOS?

Marcos 9:1-9

Propósito específico:

Hoy vamos a hablar de cambios, de mudanza, de metamorfosis interior. Necesitamos evolucionar como cristianos, vivir el amor en la luz de Dios. Estacionarse en la vida es retroceder. El desafío es modificar nuestros hábitos y pensamientos para que podamos cumplir con nuestra misión de llevar el amor y la luz de Dios a todos.

Sermón:

El pensamiento de hoy nos sitúa en el Monte Tabor donde Jesús allí se transfigura.

Pero: ¿Qué cosa es la transfiguración?

La transfiguración no es una luz que reviste a Jesús desde afuera, sino aquello que Jesús “contiene en su interior” y que traspasa los hilos de su ropaje terreno.

La Transfiguración es una muestra de la gloria divina que estaba dentro de Jesús y se manifestó.
Una divinidad oculta en Su humanidad y que se traslucía con la virtud que salía de Él.

Y esta enseñanza de Jesús es una invitación para que nosotros también mostremos quienes somos en la vida.

La exhortación que hace el texto, es a que mostremos lo que llevamos dentro ya que somos hijos de Dios y vivimos en amor.
Es cierto que el hombre es barro, pero también es cierto que somos espíritu.
El barro nos habla de fragilidad, de limitaciones, de incongruencias, de equivocaciones y flaquezas.

Pero el Espíritu nos habla de soplo divino que le da vida a nuestros cuerpos inertes y que nos da el amor y la luz que necesitamos para llevar esperanza y fe al corazón de las personas. .

Nuestra historia se escribe entre un estar desfigurándonos y un vivir transfigurandondonos. ¿Qué queremos hacer?

Lamentablemente somos muchos los que nos desfiguramos en la vida.
La cobardía, la mediocridad, la pereza, los miedos, las iras, los rencores, los celos, la superficialidad, las adicciones, el consumismo, el hedonismo, el materialismo, la falta de compromiso, no son otra cosa que manifestaciones de aquellos que le damos más importancia al recipiente de barro que al tesoro que en él se encuentra depositado.

La invitación de la Palabra hoy es a transfigurarnos.

Porque transfigurarnos significa manifestar amor a la vida y a las personas, mostrar coraje en las dificultades, presentar el rostro de la dignidad en los problemas que enfrentamos, mantener nuestra fe viva aún en medio de los embates que sufrimos, ser capaces de mostrarnos serviciales a pesar de las eventualidades y de nuestras perezas, saber perdonar y pedir perdón, para solucionar diferencias que tenemos con los demás.

Ahora bien: Si hemos de aspirar a la Transfiguración, tendremos que comprender, que el secreto de nuestra Transfiguración se encuentra en la Montaña de la oración.
Y lo que nosotros hacemos muchas veces es lo contrario:
Es muy triste que muchos no tengamos un poco de tiempo ni para dirigirnos a la Montaña ni para orar.

Hoy muchos nos encontramos sumergidos en el trajín diario del tráfico y del asfalto de la vida. Son tantos los negocios que tenemos que atender que parece que no nos hemos dado cuenta que nos estamos fragmentando.

El resultado lo conocemos: Personas sin rostro, sin identidad, gente que convirtió sus noches en días y sus días en noches, hombres encapsulados que no han sabido darse tiempo de perforar la existencia diaria y en oración fabricar respiraderos para no asfixiarse.

Conclusión:

¿Qué hemos hecho de nuestra vida? ¿Nos hemos desfigurado o transfigurado?
¡Respondamos en esta mañana con sinceridad!

Me resisto a creer, que alguien un día haya querido ser médico, pensando solamente en su beneficio o en su cartera, y que con el paso del tiempo se haya convertido en un mercader de la vida y de la salud.

Me resisto a creer, que algún día alguien haya querido ser maestro, para convertirse en un comerciante de las letras o un mezquino docente.
Me resisto a creer, que un joven no sea capaz de valorar su propia vida y que este pensando en mal abaratarla o echarla a perder.

Me resisto a creer que exista un hombre que un día no haya tenido sueños elevados, que un día no haya tenido nobles ideales, que un día no haya sabido valorar el porqué y para qué Dios lo puso en la tierra.

¡Tantas cosas solucionaríamos si nos diéramos tiempo para respirar el aire puro del Tabor!

Solamente aquellos que hayan querido “perder un poco de tiempo” para retirarse a la Montaña, podrán vencer en la batalla de los valles, podrán resistir a la tentación de ceder, de adaptarse y podrán recibir de Dios la gracia de que en las dificultades, no se desfigure su rostro cristiano sino, que por el contrario, pueda llegar a transfigurarse.

Oremos:

Mensaje a predicar Pr. Raúl Flores, Comunidad Cristiana Nueva Vida de Buenos Aires. Culto 11Hs.

viernes, 29 de julio de 2011

LOS "CINCO PANES Y DOS PECES" QUE LLEVAMOS DENTRO...

Mateo 14:13-21

Propósito específico:

Hoy vamos a hablar de solidaridad. Queremos que en esta mañana el Espíritu Santo nos ayude a rescatar el valor de la generosidad que llevamos dentro, entre nosotros y para con todos.

Cuerpo del Sermón:

Vivimos en el siglo XXI y sin embargo aún con tanto avance y conocimiento hay alrededor nuestro muchos pasando hambre, falta de trabajo y mucha necesidad.

Y es triste decirlo amados pero muchos en nuestros círculos cristianos pasamos por este mundo sin “pisar la tierra”, es decir sin darnos cuenta de hermanos nuestros que tienen amenazadas sus vidas porque les falta “lo esencial” para poder vivir.

Son miles las personas que, para tristeza y vergüenza nuestra están muriendo de hambre. Les falta el pan que a muchos de nosotros nos sobra y tiramos a la basura.
Son miles los que les resulta difícil encontrar trabajo para poder llevar pan a sus hijos.
Son miles los que no pueden disfrutar de la justicia y libertad.
Que no pueden vivir una vida digna porque se mueven en medio de circunstancias antihumanas y opresoras.
Son miles los que huyen del interior y vienen a la Capital dejando su familia para ver si encuentran algo para poder llevar un poco de pan a los suyos.
Es una realidad lamentable que está entre nosotros, aunque no queramos verla.

Y el hambre es un problema que nos afecta a todos porque somos humanos y todo lo humano debe y tiene que afectarnos.
Lo decía Shakespeare: “Hemos venido a este mundo como hermanos; caminemos, entonces, dándonos la mano.”

Volviendo al texto de Mateo 14 hay una lección en el milagro de la multiplicación de los panes y peces:
Nunca esperemos milagros del cielo para arreglar el problema de la falta de pan físico y espiritual que sufre nuestro pueblo.
Somos nosotros los llamados a llevar a cabo ese milagro para que nadie tenga falta de ningún pan.
Por eso Jesús le dice a sus discípulos: “Denles ustedes de comer” (Mt.14:16).
Luego dice que les pide que partan y repartan a la gente esos pocos que tienen entre sus manos: “Cinco y dos peces” (Mt.14:20).

Y es que cuando partimos y repartimos “el pan”, sentimos la gran alegría de ver cómo todos comen y hasta sobra. (Mt.14:20).

Lo que Jesús quiere hacernos entender es que no podemos seguir pensando y actuando egoístamente como pretendían los discípulos. Ellos dijeron: “Despide a la gente, para que vayan a los pueblos y se compren comida” (Mt.14:15).

Lo nuestro es actuar como Jesús les dijo: “Dadles vosotros de comer” (Mt.14:16).

Y dice que cuando dieron de comer a la gente los cinco panes y los dos peces, sobraron “doce canastos llenos” (Mt.14:20).
Y es que se cumple el refrán “Muchos pocos hacen un mucho.”

Y es allí donde la solidaridad se hace presente y entonces surgen los valores del amor, del compartir, de la generosidad, de la cooperación, de la sensibilidad ante el sufrimiento humano.

¡Ojalá hiciéramos nuestras las palabras del poeta inglés John Donne: “la muerte de cualquier hombre me disminuye!”

Necesitamos "pisar tierra" amados. Pensar y sentir como Jesús. No es cuestión de tener mucho para poder compartir con quienes nos necesitan sino más bien es cuestión de solidaridad y hacer efectivo en nosotros aquello que Pablo decía a la iglesia de Éfeso: “En todo les he enseñado que es trabajando como se debe socorrer a los débiles y tener presentes las palabras del Señor Jesús que dijo: Mejor es dar que recibir” (Hech.20:35).

Por tanto, “Dales vosotros de comer” (Mt.14:16) significa que sin solidaridad nunca esta sociedad va a cambiar, seguirá la miseria y el hambre, seguirá el desempleo y el analfabetismo, seguirá la enfermedad, la esclavitud, la injusticia y la muerte para los excluidos de nuestra patria.

La lección aquí es: No podemos hacernos los sordos ante los gritos de la gente que pasa necesidad. No podemos encerrarnos en nuestro yo egoísta.
O nos abrimos a los demás o nuestro pan se nos atragantará.
O compartimos el pan o mucha gente seguirá muriendo de hambre.
O damos de lo que somos, tenemos y sabemos o seguirá el mundo dividido entre los que pasan hambre y entre los que tienen pan de sobra.
O hacemos el milagro de compartir de lo que tenemos y somos o siempre habrá miseria alrededor nuestro.

El pan compartido y repartido sabe mucho mejor.
Ya lo decía el filósofo romano Séneca: “No hay bien alguno que nos deleite, si no lo compartimos.”

Conclusión:

La solidaridad es ese valor que nos lleva a sentirnos responsables de los demás y a decir con todo el corazón aquello que decía el escritor francés Alejandro Dumas: “Todos para uno y uno para todos.”
Que en esta mañana el Espíritu Santo haga la obra de convertirnos en hombres y mujeres solidarios. Que nos vuelva fraternales y amistosos. Que nos libere de todo egoísmo y nos haga generosos.
Que seamos (en las manos del Señor) esos cinco panes y dos peces... Nada puede poner más contento al Señor que eso.

Oremos:

Mensaje del Pr. Raúl Flores a predicarse el Domingo 31 de Julio en Comunidad Cristiana Nueva Vida de Buenos Aires, Culto 11Hs.

domingo, 24 de julio de 2011

MILITANTES DEL AMOR...

Texto: Lucas 10: 25-33

Propósito específico:

Dios nos re-creó en Cristo Jesús para vivir en armonía y luz con nosotros mismos y con los demás. Para lograr esa armonía y luz necesitamos el ingrediente del amor. El mandamiento mayor es el de amar. Amar a Dios con todas las fuerzas y al prójimo como a nosotros mismos.

Sermón:
Dice este texto de Lucas 10 que un doctor de la Ley se encuentra con Jesús y le hace una pregunta, para ver si pisaba el palito: "¿Qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" (Vs25)
Jesús le contesta lo que estaba escrito en la Ley. ¿Qué lees en ella? (Vs26) A lo que este responde: Amarás al Señor y a tu prójimo como a ti mismo.(Vs27)
Cuando Jesús vio que había respondido bien le dijo "Respondiste bien"(Vs28) En ese mismo instante le hace a Jesús una pregunta más: ¿Quién es mi prójimo? (Vs29) Entonces Jesús como respuesta le cuenta una parábola que trata de la acción de amor de un Samaritano(Vs30-33)

Comienza entonces Jesús a contarle de un hombre que iba por el camino que cae en manos de unos ladrones que lo despojan de todo y lo hieren dejándolo medio muerto. Dice que pasa por ahí un sacerdote y al verlo se dice a sí mismo: "No te metás".
Seguro que este era argentino. Da un rodeo y se va.

Al rato pasa un levita y reacciona parecido al sacerdote. Ve que la cosa no era muy cómoda y se dice “ Le daría una mano... pero la verdad es que estoy medio apurado. Qué me voy a meter en este lío”. Entonces este también da media vuelta y se va.

¡Moraleja?: Ambos se lavaron las manos. Ninguno de los dos quiso comprometerse. Eran ciudadanos faltos de amor. Eran religiosos de apariencia y no de esencia.

Pero dice que felizmente pasa un samaritano. No olvidemos que para los judíos de aquellos tiempos el samaritano era un segregado, un marginado, un pecador, un despreciado.
Y dice que al verlo se conmueve y va derechito hacia el moribundo. Lo ve, lo cura y lo venda. Es decir: Se hace cargo. Lo carga sobre el caballo, lo lleva a un albergue, lo cuida toda esa noche; y al día siguiente deja dinero para que siguiera al cuidado del dueño del hotel diciéndole "si gastás de más después te pago".
¿Impresionante no?

Mirando este texto vemos cuántas miserias suceden dentro nuestro y a nuestro alrededor, y que de ninguna manera podemos hacernos los distraídos.

Pensaba lo que nos pasa como pueblo y lo que le está pasando a nuestro pueblo.
Porque nosotros también como pueblo nos parecemos a ese hombre.

Podemos decir que nuestra ciudad, cayó en manos de ladrones que la despojaron de todo, la hirieron y se fueron dejándola medio muerta.
Y cuando digo nuestro pueblo, digo caras concretas.
¿Quién de nosotros no conoce a un jubilado en problemas, a una familia sin trabajo, a un chico con capacidad diferenciada que no tiene cobertura para ser atendido?
¿Quién de nosotros no conoce a una familia que tiene que cenar mate cocido y un poco de pan que le dieron en algún lado?
¿Quién de nosotros no conoce hospitales donde después de hacer horas de cola y espera la gente tiene que volver a su casa porque no hubo tiempo para ser atendidos?
Son rostros concretos de nuestra gente, de nuestros vecinos.

Y no se soluciona esto con palabras u opinando ¡"Qué mal está la situación, qué barbaridad"! Eso es dar un rodeo, eso es lavarse las manos, eso es no meterse.

Hoy, se nos pide otra cosa. Se nos pide que a ese pueblo que cayó en manos de ladrones, despojándolo de todo, herido y moribundo, nos acerquemos porque nosotros también somos parte de ese pueblo y como hijos de Dios, somos responsables.

Todos y cada uno de nosotros tiene que “hacerse prójimo” como samaritano.
Todos estamos llenos de imperfecciones como el samaritano; pero se nos pide que nos acerquemos, que toquemos el dolor, la miseria, la injusticia, los llantos escondidos, las soledades de los geriátricos. En otras palabras: Que nos hagamos prójimos.

El día de mañana no se nos pedirá cuenta sobre cómo opinamos sobre este momento, sino de cómo nos acercamos a fulano, mengano y zutano a quienes conozco y sé que están pasando por esta situación.
El mensaje de hoy es: Hacéte prójimo. Aproxímate a quien está necesitando de una caricia, de una ayuda, de un despojo tuyo.
Hoy es el momento de despojarnos. Es el momento de la solidaridad, de privarme yo de cosas para dar al que no tiene lo necesario.

Este hombre que cayó en manos de aquellos ladrones pero lo encontró uno que se hizo prójimo, y terminó siendo un hombre sano, curado, vuelto a la vida, vuelto a la felicidad de su familia.

Les aseguro que si estrechamos nuestra proximidad, nuestra solidaridad en estos momentos grises del país, y si nos hacemos prójimos despojándonos de lo nuestro, les aseguro que este pueblo, que cayó en manos de ladrones, que lo despojaron, lo hirieron y se fueron dejándolo medio muerto será un pueblo feliz, un pueblo resucitado, un pueblo con sonrisa.
Pero eso depende de cada uno de nosotros, con nuestra oración, con nuestro trabajo, con nuestro despojo, con nuestra cercanía.

Los invito en esta mañana a pensar qué lindo va a ser el día de mañana encontrar a un pueblo feliz, resucitado, curado, andando en sus propias fuerzas porque hubo muchos hombres y mujeres que se hicieron prójimos, se solidarizaron y se despojaron.
No perdamos la esperanza, pero la esperanza nos exige la proximidad del hoy.
Y la proximidad del hoy es a la vez semilla de esperanza para el mañana.

Conclusión:

Acariciemos las llagas de Cristo en las llagas de nuestro prójimo hoy.
Hacernos prójimos de nuestros hermanos hoy, es verlos resucitados mañana, llenos de vida, felices, alegres, plenos.
Estoy algo triste por lo que nos está pasando como argentinos, pero tengo esperanza, tengo esperanza en nuestro pueblo que tiene reservas de proximidad, de amor, de caridad y de despojo.

Y le pido al Espíritu Santo que en esta mañana nos quite el miedo a las llagas de nuestro pueblo.
Que nos acerquemos, que acompañemos y curemos a todos con la esperanza de alegrarnos mañana al verlos resucitados
Oremos:

Mensaje del Pastor Raúl Flores a predicar el Domingo 24 de Julio 2011 en Comunidad Cristiana Nueva Vida de Buenos Aires. Culto 11Hs.

domingo, 17 de julio de 2011

MUJER...¿POR QUÉ LLORAS?

Juan 20:15

“Jesús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras?...”

Propósito específico:

La pregunta de Jesús a María Magdalena, traspasa los siglos y el espacio y nos interpela a nosotros hoy, pues nos revela el corazón consolador de Jesús y nos invita a no estancar nuestra vida en un sepulcro.

Sermón:

Tal vez pocos sintieron más la muerte de Jesús que María Magdalena. Ella lo amaba intensamente. Jesús había expulsado de ella vida siete demonios y le había devuelto la capacidad de amar con dignidad y de sentirse mujer y persona en la Comunidad.

La muerte de su Señor en la cruz había sepultado sus sueños y sus ideales y nosotros sabemos que una persona y una Iglesia, si no es capaz de soñar, de tener ideales, simplemente muere o se va aferrando a una vida de mezquindades, frustraciones y fracasos.

Pero aún así, María va muy de mañana al sepulcro en busca del cadáver de su Señor, buscando aún “contra toda esperanza” aferrarse aunque más no sea al recuerdo de Jesús.

Y dice la Escritura que su desconcierto fue inmenso al descubrir que la gran piedra del sepulcro había sido removida y que el cuerpo del Señor ya no estaba en aquél lugar.

El llanto, como a muchos de nosotros, le aclaró la mirada para ver nuevamente.

Es que el dolor, la pérdida, la frustración, la soledad, tienen que ser para nosotros una fuerza que nos tire, no para abajo, sino para arriba.

Debemos aprender definitivamente que las luchas de la vida son peldaños que debemos aprovechar para crecer y ver mejor el camino de la vida.

Y entonces viene la pregunta del Señor que ella aún no reconoce: “Por qué lloras”. (Juan 20:15)

¿Hermosa pregunta no? Alguien se preocupaba de su dolor, a alguien le importaba su búsqueda.

María no reconoce al Señor. Es que el dolor no le dejaba espacio a la Resurrección
“Se han robado a mi Señor...” responde con angustia y desesperación. (Juan 20:13)

¿Les digo algo? Todos tenemos algo de María en su desconsuelo...

A nosotros también nos pueden hacer creer que “nos han robado al Señor Jesús”.

Es que en realidad una vida, tu vida, la mía, una Iglesia, encuentra su razón de ser en la búsqueda generosa e incansable de la verdad que es Cristo ya que sólo Él nos revela la verdad plena sobre nosotros mismos, el mundo, el hombre y sobre Dios Padre.

La Iglesia, la Comunidad tiene que ser entonces el lugar privilegiado para que Su presencia, Su belleza, Su poder, Su amor sean buscados y puestos al alcance de todos.

Dejemos entonces de ser mediocres caminando como individualistas y autónomos de la vida. Conformemos un equipo sólido que busca la verdad que es Cristo y la lleva a todas partes practicando el bien con todos.

Nosotros, al igual que María esa mañana junto al sepulcro, necesitamos urgentemente reencontrarnos con Aquel que es la fuente de toda Verdad Justicia y Sabiduría.

Nuestra época tiene la necesidad urgente de un servicio desinteresado que es el de proclamar la verdad, el amor y el servicio, valores fundamentales sin el cual desaparecen la libertad, la justicia y la dignidad del hombre.

En este pasaje de Juan, se nos muestra el encuentro entre Jesús resucitado y Magdalena.
Ella reconoce a su Señor, cuando se siente llamada por su nombre. María experimentó la capacidad de consuelo de la voz de Jesús.
Se supo conocida por dentro, acompañada, comprendida e invitada a volver a vivir.

Esa misma invitación de Jesús, se hace realidad para cada uno de nosotros hoy.

Y de un modo muy especial, como Pastor, creo que esta Comunidad, está invitada a reencontrar su identidad más profunda en la compañía y ante la presencia del Señor; está invitada a alimentarse de su Palabra y a vivir de ella, anunciándola a todos.

La fe en el resucitado nos tiene que animar a recomenzar nuestra búsqueda generosa de la verdad, la belleza y el bien que son verdaderas “Semillas de Vida”.

Quitemos de nosotros en esta mañana todo aquello que nos paralice en nuestro buscar y nos deje en el llanto del sepulcro.

Como María, también nosotros hoy estamos invitados a aguzar el oído y sentirnos llamados por nuestro nombre. A sentir la Palabra creadora de Jesús vencedor de la muerte que nos invita a ser buscadores y testigos del amor y poder de Dios para bendición nuestra y de los demás.

¡No busquemos más entre los muertos al que vive!.

Ante tantas señales de muerte que atentan contra la dignidad del hombre, nuestra Comunidad está llamada a dar testimonio del triunfo de Cristo sobre la muerte, siendo un instrumento eficaz “de progreso para nosotros y nuestra sociedad.

Somos llamados a preservar la dignidad de la vida humana, a promover la justicia para todos, a elevar la calidad de vida personal, a llevar la paz, a procurar una distribución equitativa de los recursos para el bien común.

Los invito a que el amor a Dios del que tanto hablamos en nuestros Cultos sea expresado en actitudes de vida y de convivencia dentro de nuestra Comunidad, mostrando así que la opción cristiana no es solo “decir” lo correcto sino “hacer” lo correcto.

Conclusión:

Confiados en Jesús, vencedor de la muerte y fuente de toda verdad, sigamos caminando y construyendo el ser y quehacer de Comunidad Nueva Vida, que tanto ha servido y tanto tiene que servir a nuestra querida ciudad.


Finalmente: Seamos portadores de alegría.
Expresemos en todo momento que Cristo vive en nosotros.

Pidamos juntos fortaleza al Espíritu Santo, para que El, poniéndonos junto a Jesús, nos anime y oriente en nuestra vocación de servir a la Verdad, formando al hombre que tenemos dentro y a nuestros hermanos que están afuera.

Oremos:

Mensaje predicado por el Pr. Raúl Flores en Comunidad Cristiana Nueva Vida de Buenos Aires, Domingo 17 de Julio 2011. Culto 11 Hs.

sábado, 9 de julio de 2011

AMARNOS PARA PODER AMAR TAMBIEN...

Lucas 10:27
“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente, y a tu prójimo como a ti mismo”

Propósito específico:

Hoy vamos a hablar del amor. La Biblia enseña que lo importante en el amor es amar a Dios, a nuestro prójimo pero también es necesario que nos amemos a nosotros mismos. Aunque puede parecer a simple vista una afirmación egoísta o vanidosa, sin embargo no lo es. Amarnos a nosotros mismos es un mandamiento bíblico y es parte, además, del camino de la paz y de la felicidad.

El texto de Lucas 10 nos habla de colocar el amor en tres direcciones: En Dios, en nuestro prójimo y en nosotros mismos. La mayoría de nosotros ponemos el énfasis en amar a Dios y a nuestro prójimo, pero rara vez reparamos que Dios nos pide amarnos a nosotros mismos.

Hay tres ejemplos que quisiera compartir con ustedes y que nos van a ayudar a entender este mandamiento de vivir en amor con nosotros mismos.

1.- Cuando me amo, los demás me amarán también.

Dejenme hacerles una pregunta: ¿Podemos saber como es una persona con sólo verla? Quizás no en su totalidad, pero estaremos en un 80% acertados.
¿Pasaríamos mucho tiempo con alguien que no cuida su aspecto, que no se asea y huele mal?
¿Estaríamos al lado de alguien que vive rezongando, murmurando, estresado y con mal humor todo el tiempo? ¿O con alguien que se emborracha todas las semanas? ¿Claro que no verdad?.

Es que en realidad -amados- personas así se estiman poco, y nadie en su sano juicio pasaría la vida al lado de esa persona. El punto es este: Si nosotros no nos cuidamos, nos va a suceder lo mismo.
Pero al amarnos nos cuidamos, y al cuidarnos no provocamos rechazo de los demás, por el contrario, nos amarán también.

2.- Jamás podremos amar a otros si primero no nos amamos a nosotros mismos.

Pensemos por un momento en alguien que se daña el cuerpo consumiendo alcohol. Esa persona no se ama a sí misma y daña su cuerpo y mente bebiendo vino. ¿Creen que será capaz de amar a alguien? Imaginemos a alguien que pudiendo trabajar no lo hace. ¿Será capaz de amar a otra persona en forma responsable?
Mis queridos acá hay una enseñanza tremenda: El arte de amar debe empezar y aprenderse con nuestra persona para luego practicarse y disfrutarlo con los demás.

Y tercero.

3.- Al amarme tengo chances de ser feliz.

Amar a alguien nos impulsa a cuidarlo, educarlo, consentirlo, respetarlo. El amarnos a nosotros mismos será igual. Nos impulsará a atender tres áreas de nuestra vida.

El area mental.
Querernos es aprender. El conocimiento es poder en todos los sentidos. Nos ayuda a distinguir lo que es bueno de lo que es malo para nosotros, nos permite mejorar nuestros ingresos, nos da una visión mas amplia de como triunfar y nos enseña valores.

El area física.
Amarnos es cuidar nuestro cuerpo y apariencia, no por lo que los demás piensen, sino porque nos sentimos bien viéndonos, sintiéndonos, y aceptándonos como somos. El ejercicio, la buena alimentación, el cuidado personal, son necesarios. Ser buenos mayordomos de nosotros mismos es una señal de que nos valoramos.

El area espiritual.
Querernos es buscar paz y tranquilidad en nuestras vidas. Reir, cantar, bailar, divertirnos, perdonar, trabajar, orar, amar a los demás y disfrutar de la vida son verbos que debemos practicar.

Conclusión:

Amados entendamos esto: La felicidad en nuestra vida depende de nuestras acciones, de nuestra capacidad y de nuestra voluntad de amarnos. Si deseamos encender la llama del amor, tenemos que empezar por nosotros mismos. Que el Señor nos ayude a descubrir Su amor amándonos también a nosotros mismos. Amén.

Oremos:

Mensaje Comunidad Cristiana Nueva Vida de Buenos Aires. Pastor Raúl Flores. Domingo de Julio. Culto 11Hs.
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domingo, 3 de julio de 2011

NUESTRA "NAZARETH"

Lucas 4:16; Juan 1:46

“Vino a Nazareth donde se había criado, y en el día de reposo entró a la sinagoga, conforme a su costumbre y se levantó a leer.” Lucas 4:16
“Natanaél le dijo: ¿De Nazareth puede salir algo de bueno? Le dijo Felipe: Ven y ve” Juan 1:46

Propósito específico:

El Evangelio es buena noticia “no fatalista de la vida” sino “optimista de ella”.Lo distintivo de esa buena noticia es el amor. Nada predica más fuerte que el amor. Cuando el corazón es tocado por ese amor de Dios existe el único interés de mejorar la calidad de vida de la gente. Para que ese amor pueda ejercitarse Dios pone -cada día- un “Nazareth” como escuela. ¡¡Que en ese “Nazareth diario” aprendamos los Evangélicos a tener una sola motivación de vida: Vivir en amor y en servicio a todos!!.


Sermón:

Imaginemos por un instante al Señor pidiéndonos a nosotros ser los responsables de realizar el diseño de la presencia de Jesús en el mundo; que nos pida elegir el lugar geográfico en el que debiera nacer, el tiempo histórico oportuno, la estación anual, la casa de su nacimiento, el tiempo adecuado del inicio de su ministerio, el número e identidad de los apóstoles, el desenlace de la trama salvífica.

¿Qué lugar nos hubiera gustado para el inicio de Su predicación? ¿En dónde Su primer enseñanza? ¿Cuál el sitio idóneo para Su primer sermón? ...¿Cuál el primer auditorio? ¿En que terreno dar Sus primeras palabras?

Muchos de nosotros ¿qué pensaríamos? : “Ur de los Caldeos no estaría mal” ... fue el lugar en donde Abraham fue escogido para iniciar el nacimiento del Pueblo elegido.

Otros hubieran pensado en el Mar Rojo. Con Jesús se iniciaba el nuevo y verdadero “éxodo” para los hombres.

Otros hubieran pensado en el Monte Sinaí. Jesús perfeccionó la ley Mosaica y entregó Su “Mandamiento Nuevo”...

Otros dirían que el Templo de Jerusalén era el lugar indicado para aquella enseñanza ya que nos traía la Nueva y definitiva Alianza en su Cuerpo y su Sangre.

Pero... sin embargo... ¿Qué lugar eligió Jesús para iniciar su ministerio? ¿Cuál auditorio escogió para predicar?
Nazareth. La sinagoga de Nazareth.

¿Qué distinto es Jesús a todos nosotros no?... Para nosotros ¿que es lo importante? Un ministerio exitoso. Un templo imponente... hasta le ponemos nombres fastuosos “Catedral”. La cadena de TV más popular, la emisora de radio más escuchada...

¿Y qué tiene de particular Nazareth?... ¿Cuál podría ser la dificultad? ¿Qué nos quiere enseñar Jesús con esta elección?

Nazareth pueblo de Su infancia. Auditorio de gente que lo vio crecer como un hombre común a todos. Lo vieron en su niñez, juventud y aún como adulto. Son sus vecinos, amigos, parientes, clientes de la carpintería, compañeros de estudio, gente que lo conoce.

Es que en realidad lo que estaba haciendo Jesús era escoger un lugar poco común, poco aconsejable y muy complicado y extremadamente exigente.
Se trataba ni más ni menos que de gente con las que convivió 30 años de su existencia. Los que conocían a la perfección sus días y sus noches, sus primaveras y sus inviernos, sus proyectos y sus realizaciones. Los que vieron su rostro en las alegrías y en las incertidumbres, cuando iba al brocal del pozo a llevar agua para su casa, los que van a la misma Sinagoga, y los que fueron a su propio taller.

Los de “Nazareth” conocen su infancia, cuando jugaba en los parques y conversaba con amigos. Los de “Nazareth” lo vieron llevar los encargos que le hacían a José, el artesano de la madera, el carpintero. Los de “Nazareth” lo conocieron en las aulas del colegio en las que aprendió el alfabeto; en donde se instruyó para contabilizar las dracmas; donde se le enseñó sobre las medidas de los odres y los cánones para las longitudes.
Los de “Nazareth” lo vieron sudando en el trabajo y recorrer sus calles. Su cara les era familiar, infinidad de veces lo vieron salir del taller trayendo residuos de aserrín en su barba y polvo de madera en sus ropas.
Es que en realidad se trata de un auditorio difícil, complicado, complejo, trabajoso y agotador y sin embargo lo acepta.
Parte de su destino y del nuestro es Nazareth...
Digamos que “Los Nazareth” sirven para educarnos a vivir en amor. Allí es donde te conocen más y te exigen más. Los de Nazareth, se acostumbran a tu presencia y para “ellos” sos alguien común. Los de Nazareth te conocen tanto que les resulta difícil verte como un “iluminado”.

Cuántos de nosotros: predicadores, pastores, apóstoles, diáconos, oficiales de la Iglesia, deberíamos pedir al Espíritu Santo que nos lleve a un Nazareth y no salirnos de allí. Hay mucha soberbia y falta de amor en nuestros círculos cristianos. Muchos “Reverendos” deberían pasar por “esa Nazareth” y adquirir humildad y espíritu de servicio.

“Todos necesitamos un Nazareth” todos los días. Caras conocidas, que conocen nuestros procesos y retrocesos, progresos o regresos, avances y estancamientos.

¿Te digo algo? Es allí, donde el Señor nos manda, es nuestra escuela del espíritu y el inicio de nuestra “Misión existencial”. Es allí donde hay que ofrecer nuestra prédica de amor cada día y todos los días.

En “Nuestro Nazareth” está el esposo/a, el hijo/a, el amigo/a, el vecino/a, el hermano/a. Allí no hay margen de engaño. Te conocen, te ven todos los días y a toda hora, saben si sos congruente o no. Te escuchan con atención o te reclaman las imprecisiones e incoherencias.

¡Es difícil predicar en Nazareth! Y sin embargo “debemos hacerlo”. Jesús lo hizo y nos manda hacerlo. “Me seréis testigos en Jerusalén...” Mt. 28:18-20

Sin duda el auditorio más exigente... pero el lugar donde el Señor nos quiere. Donde nuestro amor es desafiado. Donde nuestro servicio es puesto a prueba y nuestra consagración pesada.
Dicho de otro modo: En Nazareth tenemos que amar. Las palabras no sirven. Los hechos mandan. Y allí no hay excusas, ni caretas.

En Nazareth construís la paz o hacés la guerra. Generás amor o esparcís odio. Despertás alegría o sembrás tristezas. Unís o dividís. Contagías miedos o liberás esperanzas.

Solo en Nazareth te recibís de siervo. Es la escuela para superarte. Llamados a ser “siervos inútiles” que juntan –con gozo- frazadas para los que tiritan de frío, y barrida en la casa a la vecina enferma.
No se trata de un sermón aislado, sino de genuino servicio, con caridad y puesta en marcha..

Muchos de nosotros quisiéramos evitar Nazareth... Preferíamos predicar en otras latitudes.
Si nos dieran a escoger, optaríamos por ir a los confines de la tierra y a otras Galaxias del universo. “A cualquier lugar con tal de que no sea Nazareth”. Porque Nazareth demanda una renuncia y entrega de nuestra vida hacia los demás.

¡Qué difícil es predicar en Nazareth! Pero somos llamados a hacerlo. Todos tenemos nuestro Nazareth... ese lugar donde el amor no se traduce solamente en palabras, ya que no entran en el Reino los que dicen: ¡Señor, Señor!, sino los que hacen la voluntad del Padre.
Y Jesús dijo también: “Os doy un mandamiento nuevo, que os améis unos a los otros como yo los he amado...”

Y al meditar estas palabras, entendí cuan imperfecto era mi amor a mis hermanos, de cómo yo no las amaba con el mismo amor de Cristo”: “La caridad fraterna lo es todo en el mundo. Amamos a Jesús en la medida en que amamos a los demás.

Y es que no nos hemos dado cuenta de que el verdadero peligro para el cristiano es el de la “distracción”.

Muchos de nosotros, en nuestras conversaciones nos acusamos de “las distracciones en la oración”. Y no pensamos en las distracciones por el camino del servicio y del amor (caridad), al no predicar en nuestro Nazareth.

Conclusión:

¡Cuántas veces nos topamos con Jesús sin darnos cuenta! Pero, no lo reconocemos porque no nos gusta la Nazareth que vivió Jesús y en la que nos quiere a todos nosotros.

Si... lo sé... Nazareth tiene el inconveniente de tener una cara demasiado conocida. Y nosotros que conocemos esa cara, no sabemos reconocerlo.
El Señor nos dice que en Nazareth está el primer destinatario de nuestra predicación, aceptémoslo.

Y vos: ¿Cómo está tu Nazareth?

Oremos:

Mensaje predicado por el Pr. Raúl Flores en Comunidad Cristiana Nueva Vida de Buenos Aires. Domingo 03 Julio 2011 Culto 11hs.
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domingo, 26 de junio de 2011

¿QUE MAS IMPORTA, VOS... O TUS CIRCUNSTANCIAS?

Juan 1:6-8; 19-28

Propósito específico:

Saber quienes somos es la clave para no ser vencidos por las circunstancias que nos presenta la vida. Lo importante es lo que soy y no lo que me rodea. Enfocarme en lo que soy y creo es la clave de una vida feliz.

JOSÉ ORTEGA Y GASSET escribía en la "Rebelión de las Masas" una definición de lo que él entiende por persona: "Yo soy yo y mis circunstancias" para con ello marcar el cómo las circunstancias de tiempo, lugar, compañía, modo, instrumento, tienen una incidencia importante en la configuración de nuestra personalidad.

¿Quién eres? le preguntan los fariseos a Juan Bautista y este responde (Vs23)“Yo soy una voz que clama...” (El Yo de una voz que anuncia) "En el desierto” (Su circunstancia) ¿Cómo responde? “por el ser” (Soy una voz) y no por su circunstancia (Que es el desierto).
Luego dice “...en el desierto...” Podría haber sido en cualquier otro lugar. Era indistinto para Juan... ¿se da cuenta?

Juan estaba dando a entender una cosa: “Lo importante es lo que soy y tengo que decir que "mi convicción interior" se encargará de transformar mis circunstancias”. ¡¡¡Uau...!!! ¿Tremendo no?

Y acá hay una enseñanza tremenda para nosotros. ¿Quién soy yo? ¿Quién sos vos? ¿Quiénes somos nosotros?

Es que sin lugar a dudas nuestra vida se va realizando en torno a circunstancias que no podemos evitar y estas van marcando –si les permitimos- la realización de nuestro ser.

Ahora hay algo importante en todo esto: Nunca olvidemos que “una circunstancia” suele ser casi siempre un accidente. Algo que se “coló” en nuestra vida pero que de ninguna manera es parte de nuestra esencia.

Seguro que me preguntarás. ¿Pr. Flores acaso las circunstancias no influyen en nuestro ánimo y calidad de vida?
Si que influyen...”pero jamás debiera determinar nuestra actitud ante la vida”.

¿Te digo algo? El ser es más importante que la circunstancia. Cuando le damos mayor importancia a la circunstancia nos volvemos amargados, insatisfechos, quejosos, y andamos a “los tumbos” por la vida.

Queridos, convenzámonos de una cosa definitivamente: La satisfacción del hombre se encuentra en gozar de la presencia de Dios y trabajar para Él. Si estoy en Buenos Aires o en París, si vivo en el siglo XXI o viviera en el siglo III, no me tiene que importar ya que eso es circunstancial.

Nunca olvidemos y grabémoslo en nuestra memoria: Nos realizamos como personas no en las circunstancias sino al optar por Jesús y hacer de Su vida mi propia vida.

En el año 2001 empezaban ciertas circunstancias a querer manipular mi ser y, lo admito, casi lo logran pero el Señor me dio la lección de mi vida. Me pude dar cuenta que lo que me había pasado “de negativo” el Señor lo transformó para bien de mi vida. El abrió mi entendimiento, comprendí sus designios, y comencé a valorar más el ser que las circunstancias.

Aprendí a valorar todos y cada uno de los días de “esa circunstancia de tiempo” que no fue precisamente como yo lo había pensado -pero con el tiempo- constaté que obraron para bien en mi vida.

Hoy mismo estoy viviendo en unas circunstancias que Dios me ha obsequiado: Un ministerio que amo, la fidelidad al Dios, y... mañana desconozco donde estaré, pero sé que independientemente de mis circunstancias Su bendición estará conmigo y aprenderé a descubrir Su voluntad.

Importa mucho que sepamos que el mundo le da demasiada importancia a la circunstancia y provoca que pierdas el sentido de tu propio ser.
Olvidamos que lo importante es "ser felices con nosotros mismos" y le damos más importancia a las circunstancias:

"En qué ciudad vivimos", "Cuánto ganamos", "Cuánto tenemos", "A dónde vamos de vacaciones", "Si mi casa es grande o pequeña", "Si la he pagado totalmente o todavía debo cuotas", " Si me casé con la persona equivocada", "Si soy de clase alta o baja".Importa poco y casi nada.

Es triste decirlo amados pero en nuestros círculos cristianos existen multitud de creyentes amargados por que las circunstancias no fueron, ni son lo que esperaban.

Entendamos esto: ¡Que importa la circunstancia si lo mejor que te puede suceder es tener amor! ¡Que importan las circunstancias si lo mejor que Jesús te ha dado es el don de la fe!

¿Te digo algo como conclusión?: Nunca falta el creyente iluso que se la pasa pensando que de haber nacido en otra familia las cosas hubiesen sido distintas. Que sí hubiese nacido en otro país, sí hubiese nacido en otro tiempo, si hubiera sido otra la circunstancia...

Conclusión:

Ortega y Gasset, estoy de acuerdo con vos en que "yo soy yo y mis circunstancias", pero también quiero decirte que es más importante el "yo" que mis "circunstancias".
Para nosotros los cristianos las circunstancias son sólo accidentes y lo que nos importa es la esencia, nuestro propio ser.
Juan es la voz que clama... ¿En el desierto? ¿En la ciudad? ¿En la mar? ¿En la luna? ¿En la montaña?

Qué más da la circunstancias, si aquello que “somos y hacemos” es lo que nos define como personas.

Oremos:

Pr. Raúl Flores Mensaje predicado en Comunidad Cristiana Nueva Vida de Buenos Aires, Domingo 26 de Junio de 2011 Culto 11hs.

lunes, 20 de junio de 2011

20 DE JUNIO... TRIBUTO A NUESTRA BANDERA

Hoy 20 de Junio de 2011 es el día de la Bandera, y un nuevo aniversario de la muerte del General Manuel Belgrano fecha que conmemoramos con júbilo.

La historia nos cuenta que Manuel José Joaquín del Sagrado Corazón de Jesús Belgrano enarboló por primera vez la bandera nacional en la ciudad de Rosario el 27 de febrero de 1812.
En Jujuy (Al ser bendecida, también por primera vez, el 25 de mayo de 1812) Belgrano, dirigió una proclama a su ejército diciéndoles: "Soldados, hijos dignos de la Patria, camaradas míos: dos años ha que por primera vez resonó en estas regiones el eco de la libertad, y él continuó propagándose hasta por las cavernas más recónditas de los Andes; pues que no es obra de los hombres, sino de Dios Omnipotente…"

¡Nuestro procer Belgrano tenía las cosas bíen claras! Todas las gestas por el bien de los demás deben ser obra de Dios.

Él pudo ver en su lucha por la libertad y el consolidar la nueva nación una acción gloriosa y refiriéndose a ella dijo: "Pero esta gloria debemos sostenerla de un modo digno, con la unión, la constancia y el exacto cumplimiento de nuestras obligaciones hacia Dios, hacia nuestros hermanos, hacia nosotros mismos; a fin de que haya de tener a la vista para conservarla libre de enemigos y en el lleno de su felicidad" ¡Fantástico pensamiento!
Dicho de otro modo: Sólo un hombre cabal hace el bien y hace grande a la patria.

Y la mejor manera de honrar a nuestra bandera es buscar el bien común y hacer el bien a todos, todos los días.

La segunda carta de Pablo a los Corintios me gusta mucho porque nos dice: "El que siembra escasamente, escasamente segará; y el que siembra con abundancia, con abundancia cosechará"

Pablo se refería a una colecta que estaba organizando para ayudar a la Iglesia de Jerusalén.

Teológicamente, este relato, acentúa dos ideas fundamentales: 1) Que Dios recompensa siempre la generosidad del hombre que da de buen grado. Este es un concepto que estimula al hombre a actuar de manera que se haga acreedor de las bendiciones de Dios.

Y es que en realidad los valores espirituales que vienen de Dios sobrepasan los bienes materiales que el hombre se procura.!Ojalá todos los argentinos entendamos esta verdad! Especialmente nuestros dirigentes políticos, religiosos, jueces, legisladores, empresarios, y trabajadores en general.

2) Habla de los efectos que produce en los beneficiarios una auténtica comunidad de bienes. Es que en realidad lo que Pablo piensa es en una cierta nivelación de las riquezas (2 Cor 8:13); más concretamente, desea poder, tal vez, afrontar la situación deficitaria de una parte del pueblo de Dios. Incluir a todos.

Pero, fundamentalmente, lo que intenta Pablo es despertar una actitud básica en el hombre que descubre a Dios "por el gesto de amor del hermano hacia él".

La bandera, mis queridos hermanos, es el símbolo de la misma patria, tiene que ver con nuestra identidad, todos los argentinos y aquellos que se sienten tales, aunque no hayan nacido aquí, debemos glorificar a Dios, haciendo grande a la Patria.

Y ¿Cómo hacemos grande a la Patria? Siendo generosos, Dios siempre recompensa la generosidad del hombre.

Hacemos grande a la Patria cuando vivimos los valores religiosos y humanos en lo cotidiano de nuestra vida, en el lugar de la sociedad que ocupamos, en la relación con los demás.

El que es de verdad cristiano vive en plenitud para la gloria de Dios edificando su vida y a la sociedad en el bien.

Hacemos grande a la patria si aprendemos a compartir con generosidad, nuestro afecto, nuestro talento, nuestros bienes.

Hacemos grande a la patria, también, cuando somos agradecidos a Dios y a los hermanos.

No olvidemos nunca que El nos ha concedido esta Bandera, que nos manda que la sostengamos, y que no hay una sola cosa que no nos empeñe a mantenerla con el honor y decoro que le corresponde.

La bandera es la Patria, pidámosle a Jesús trabajar por su honor y decoro, no para que nos vean, que seamos generosos en nuestras obras y agradecidos. Que el Espíritu Santo nos ayude a ser mejores cada día, que todos tengamos lo necesario para el cuerpo y para el alma. Jesús continúa haciendo grande nuestra Patria. Amén.

Pensamiento del Pastor Raúl Flores en el día de la bandera 20 Junio 2011

domingo, 19 de junio de 2011

CULTO EN EL DIA DEL PADRE

Mateo 1:18-2:23 Lucas 2:1-7

Propósito específico:

Hoy celebramos el día del padre. Y José tiene que decirnos algo importante en este día en el que queremos tributar honra a todos los que son y han sido padres. Y José es una historia muy interesante, de aceptación callada a la voluntad de Dios.

Sermón:

Dice la Escritura que José fue varón justo, nacido de la estirpe de David, que hizo las veces de padre para con el Hijo de Dios, Cristo Jesús, el cual quiso ser llamado hijo de José, y le estuvo sujeto como un hijo a su padre.

Hoy nosotros, la Iglesia, los que queremos crecer en el servicio, en el amor, en una espiritualidad verdadera, deberíamos mirarlo como ejemplo a seguir.

Quizá no sea una de las personas más votadas en la lista de personajes más importantes de la historia de la humanidad, pero su papel callado es imprescindible en la historia de la Salvación, en su vocación de trabajo en su aldea de Nazareth, y en la manera de aceptar la voluntad de Dios.

Si alguien se entregó a Dios en plenitud – como deberíamos hacer todos los pastores, líderes, apóstoles, diáconos, y todos los que conforman la iglesia evangélica – ese fue José.

En el camino hacia el servicio y la decisión que hemos tomado de ser cristianos comprometidos, el modelo de amor de José y la paternidad espiritual “hacia todas las personas que habitan este mundo” es un ideal a tener presente en el camino.

También en el trabajo frente a sus vecinos José se destacó.

Día a día, cuidando de su Familia, dando ejemplo y enseñando a Jesús a vivir con su esfuerzo.

Y acá hay una enseñanza hermosa y en la cual los evangélicos seguimos estando en deuda: “Haciendo bien lo que tenemos que hacer, podemos acercarnos a lo que hizo José y ser de bendición para todos los que nos rodean”

A todos los que creemos en Jesús, amamos al Espíritu Santo y queremos ser instrumentos de bendición para un mundo decadente y necesitado, la figura de José nos da pie para dar gracias a Dios por nuestros padres, por los “testimonios callados” de mucha gente que, día a día, trabajan para sacar adelante a sus familias y a “la familia de argentinos” que componen tantos niños, jóvenes, adultos y ancianos en situación de riesgo y abandono.

Pero también dar gracias mis amados por tantas personas que aceptan la voluntad de Dios y tratan de aplicarla en sus vidas.

Muchos hermanos de tantas Congregaciones, que en silencio se han ido ganando la espiritualidad y la consagración en la cocina, en la portería, en el taller, en la oficina de un banco, en la empresa donde han sido empleados, en la función pública y en el trabajo por cuenta propia.

Conclusión:

Hoy este culto de tercer domingo de Junio nos han propuesto esta visión de José dos Evangelios. El de Mateo y el de Lucas. En ambos podemos ver que para el que está a la escucha de Dios, ninguna situación es irresoluble.

Guardando la Palabra en el corazón, meditando, orando, siendo pacientes, podemos llegar a saber “qué pide Dios de nosotros” en cada momento.

Como José. Aunque muchos no llevamos el nombre de José en nuestro propio nombre, vivamos a su estilo que es el mejor bien que le podremos hacer a nuestra Iglesia, a nuestros afectos, y a nuestra sociedad.

Seamos los José´s que el mundo y nuestro "metro cuadrado" necesita que seamos.

A todos los papás, felicidades. Y a seguir su ejemplo.

Sermón a predicar. Pastor Raúl Flores. Culto tercer domingo de Junio en Comunidad Cristiana Nueva Vida de Buenos Aires. 11hs. Todos bienvenidos.

sábado, 18 de junio de 2011

TRIBUTO A LOS PAPÁS EN SU DIA

Lc. 15:11-32

Propósito específico:

Hoy tercer domingo de Junio celebramos en Argentina el día del padre. Vaya en estos pensamientos nuestro homenaje y tributo a cada uno de ellos. Lucas 15 es una invitación profunda a que de una vez por todas nos animemos a "volver a la casa del Padre" (que no es otra cosa que amarlos, recordarlos con cariño si es que ya no están entre nosotros, honrarlos y tomar su ejemplo para vivir nosotros como padres con todos los seres humanos)

Y este relato de Lucas 15 es el relato de nuestra vida y de toda la gente que nos rodea.

Dice el Vs 12 que "El hijo se marcha", no soporta estar más junto a su padre. Le pide la herencia y se va. Y vive su vida, hace la suya…

Partir de la casa del padre es no soportar que mi vida vaya unida a la de Dios. El querer alejarnos de Dios es partir… y Dios profundamente conmovido no puede hacer nada para mantenernos a su lado. Es que en realidad Él no quiere tocar nuestra libertad, pero aún así no es indiferente a nuestra partida. Somos sus hijos, pero no sus esclavos… y por eso no quiere hacer nada. Se ofrece como Padre mientras nosotros queramos ser sus hijos…
El rol de padre en la vida debe tener esa cualidad. Ama pero no ahoga. Ama pero sin cadenas. Ama pero no condiciona. Ama pero respeta. Ama pero no pide nada a cambio de ese amor. Vistámonos de "Padres al estilo de Lucas 15". El mundo lo agradecerá.

Vs 13 Dice que este hijo se va a un país lejano. No se muda a unas cuadras. Se va bien lejos a otro país, en donde de una vez por todas el padre no lo moleste… y empieza a hacer la suya.

Allá en la lejanía del calor del padre, para lo único que vale este hijo es para consumir. Y vale mientras tiene dinero: disfruta mientras hay dinero en su bolsillo, pero cuando se acaba… irrumpe la pobreza: la pobreza económica, la pobreza de la soledad, la pobreza de sentirse peor que un animal… Y es ahí cuando este hijo recapacita y se da cuenta que en un lugar del mundo tiene "la casa de su padre" en el que él vale por lo que es y no por lo que tiene.

Que nuestro corazón amados sea "para todos" esa "casa del padre". El Evangelio hoy necesita engendrar ese ejército de hombres y mujeres con "corazón de padre" No sirviendo ni amando a la gente por lo que tienen, por lo que nos pueden dar, hagámoslo por lo que son y representan cada una de ellas para nosotros y para Dios.

Nosotros y la gente en general somos este hijo: cuando nos alejamos de Dios, cuando nos distanciamos de su amor, el mundo nos empieza a atrapar con sus trampas: valés si sos eficiente, valés si sos atractivo, valés si sos exitoso… . Lejos del "Amor del padre" las leyes son estas… y por esa razón nos sentimos pobres. Cuanto deseamos que nos valoren como somos… estamos cansados de mostrar caretas para que nos quieran. Necesitamos volver a un lugar en donde alguien nos abrace y nos consuele ante tanto dolor, ante tantas heridas que la vida hizo en nuestra alma y en nuestro cuerpo. Un lugar en donde el sabernos amados nos reconforte en nuestro dolor.

Propongámonos convertir a Comunidad Nueva Vida en "la casa del Padre", pero también a nuestros corazones. La gente necesita encontrar un lugar donde sentirse queridos y valorados. Seamos "los padres" que el mundo de hoy necesita.

Vs 17 y 18. El hijo emprende el camino… en su caminar va pensando mil maneras de justificar su partida, ya ni siquiera quiere ser hijo, se conformaba con tan solo ser empleado de su padre…

Imagino que este padre desde que el hijo se fue, día tras día se sienta a la puerta mirando el horizonte ansiando que la silueta de ese hijo se dibujara nuevamente ante sus ojos. Cada día de ausencia era una nueva oportunidad para poder pacientemente renovar la esperanza del reencuentro. La paciencia tierna del padre aguardaba diariamente la llegada del hijo amado.

El mundo pide hoy a gritos una Iglesia con este corazón y esta visión.

Vs 22-25 Dice que el hijo aparece a lo lejos… el padre sale de un salto y no lo deja terminar las excusas que el hijo venía maquinando por el camino y lo abraza…

¡Cuánta sanidad interior hay en ese abrazo! El abrazo del padre es un abrazo de perdón y de alegría. El hijo vuelve a sentirse alguien, vuelve a saberse hijo.

Es triste decirlo amados, pero la Iglesia mercantilista y resultadista de hoy perdió la visión del amor.

Nosotros (Y todos allá afuera) somos ese hijo y Dios es ese padre. Que hoy sea el día del reencuentro, que hoy sea el día de nuestra conversión. Dios nos esperó pacientemente mucho tiempo de nuestra vida y hoy al vernos acercar a él por esta Palabra sale a nuestro encuentro.

¿Venimos lastimados, heridos, frustrados, desilusionados, sufrientes en soledad? La buena noticia en este domingo que celebramos el día del padre es que nuestro buen Dios (Como en Lucas 15) nos sale al encuentro y nos recibe con ternura. No nos pide explicaciones sino simplemente que le digamos nuevamente “Padre”… Porque espera que nosotros también, una vez restaurados, hagamos lo mismo con nuestros semejantes.

Hoy es el día para volver a la casa del Padre. Hoy es el día para dejarnos transformar por él. Somos sus hijos y él quiere estar a nuestro lado en nuestro dolor y que nosotros siguiendo su ejemplo estemos al lado de los que sufren

Su abrazo es un abrazo que no solo demuestra su infinito amor hacia nosotros, sino que también es un abrazo que sostiene, porque necesitamos ser sostenidos por alguien en los momentos en los que nuestra salud espiritual o física esté en crisis.

En el abrazo del padre, seremos capaces de abrazar a otros. Amamos cuando nos sentimos amados.
Perdonamos cuando nos sentimos perdonados. Damos paz cuando tenemos paz en nosotros.

Conclusión:
Lucas 15 es tipo del padre que necesitamos configurar en nosotros. El mundo necesita padres con estas características y nosotros también. FELIZ DIA PARA TODOS LOS PAPAS.

Mensaje del Pr. Raul Flores para Comunidad Cristiana Nueva Vida de Buenos Aires. Para predicar tercer domingo de Junio 2011 culto 11 hs.

sábado, 11 de junio de 2011

¿AMOR HUMANO O AMOR SAMARITANO?

Lucas 10:25-37

"Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle; Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna?. El le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?. Aquél respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente, y a tu poójimo como a tí mismo. Y le dijo: Bien has respondido; haz esto y vivirás. Pero él queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron, e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino y viéndole, pasó de largo. Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y ponéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?. El dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Vé, y haz tú lo mismo"

Propósito específico:

La verdadera religión no está en los preceptos que ésta practica sino en el amor que ella expresa. Nadie puede llamarse seguidor de Jesús si no tiene como base de vida el amor. Hoy es día de Santa Cena. Pan y vino representan el amor que Jesús vino a enseñarnos a vivir. Por lo tanto hoy vamos a hablar del amor desde el corazón. Un valor que entre los Evangélicos está en peligro de extinción.

Sermón:

Se cuenta de una mujer que saliendo de su casa vio a tres hombres sentados a la puerta. Aunque no los conocía pensó que tendrían hambre y los invitó a comer a lo que ellos contestaron: "Nunca entramos a una casa los tres a la vez".
"¿Por qué?" preguntó la mujer curiosa. "Este es el Sr. Felicidad y aquel es Don Éxito y yo soy Sr. Amor. ¿Quién de nosotros tres querés que entre a tu casa?."
Invitemos a Don Exito -dijo ella- y que nos llene la casa de bienes".
Su marido no estaba tan de acuerdo y dijo: "¿Por qué no invitamos mejor al Sr. Felicidad?
Su hija que estaba escuchando la conversación salta y dice: "¿No sería mucho mejor invitar al Sr. Amor para que nuestra casa se llene de amor"?
Los tres se pusieron de acuerdo e invitaron al Sr. Amor.
El Sr Amor se levanta, entra a la casa y los otros dos con él. Sorprendida la mujer pregunta:"Sólo invité a Don Amor, ¿por qué entraron también ustedes?"
Estos responden: "Si hubieras invitado a Don Exito o a mi, los otros se habrían quedado afuera, pero como invitaste a Don Amor, donde va él, vamos nosotros también".

¿Moraleja? : Donde hay amor también hay felicidad y éxito.

¿Y nosotros los Evangélicos? ¿A quién de los tres invitaríamos?
Y la verdad es que si miramos a nuestro alrededor son pocos los que invitaríamos "al amor" a nuestra casa (Qué es lo mismo que decir a nuestra vida).

Lamentablemente la mayoría creemos erroneamente que la seguridad viene de la riqueza, el éxito ministerial y la fama y no del amor.

Es que los Evangélicos no apostamos mucho "al amor" porque generalmente "ese vivir en amor" no es el "calor del nido" si no mas bien es la intemperie de los vientos, las incomodidades, las necesidades de otros que hacemos nuestras y los reclamos de aquellos que generalmente nos rodean, y que forman parte de nuestro círculo de vida y por eso no nos resulta demasiado simpático ni muy "rentable" vivir en "amor samaritano"

Pero nos guste o nó, Jesús nos manda amar "por sobre todas las demás cosas" .
¿Y que hace? Usa de ejemplo de amor a un Samaritano.

Ahora: ¿Qué cosa es ser un buen Samaritano? El diccionario define al Buen Samaritano como " A una persona excepcionalmente caritativa y servicial".

¿Tenemos los Evangélicos ese perfil? ¿Qué clase de amor practicamos? ¿El humano o el Samaritano?
¿Sabremos que Dios es amor o todavía nos quedan dudas? ¿Sabremos que Jesús nos amó y dio su vida por nosotros? ¿Sabremos que Dios no hace acepción de personas y ama a todos por igual?
¿Sabremos que la verdadera religión, la única alabanza y la vida plena es la del amor? ¿Sabremos que los "gestos de amor" valen más que todas las palabras bíblicas y morales que podamos pronunciar?
¿Sabremos que tienen vida eterna "no los que son Evangélicos" sino los que aman?

Vs25 Dice acá nuestro texto que un maestro de la ley quiere poner a Jesús en apuros y le pregunta: "¿Qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?" A lo que Jesús le responde con otra pregunta: ¿Qué dice la ley de Dios al respecto?

Vs.27 Dice que cita como un loro dos textos bíblicos: Deut.6:5 y Lev.19:18

Vs.28 ¿Y qué le contesta Jesús? "Haz esto y vivirás".

Y es que el Evangelio de Jesús no es el libro "del saber" sino "del hacer".
Del hacer el bien a todos. Del servir a todos. Del de darse por todos.
Y es triste decirlo amados pero para algunos dentro de nuestro círculo Evangélico amar a Dios es algo barato. Un culto de vez en cuando, un servicio aquí, una alabanza allí, una oración de petición, una promesa a medio cumplir…
Y es que Dios como las madres lo da todo y no pide nada a cambio. Él se contenta con poco, pide poco para él. Pero, cuidado, amados, porque cuando se trata de Sus hijos, al Señor "Todo" le parece poco.

Vs.30 Dice el texto que Jesús comienza a narrar la historia de un hombre que en su desgracia es auxiliado por un desconocido extranjero de Samaria: "Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de bandidos"…
Los sabios de la Biblia pasan de largo. Pero este samaritano, un hereje, un ateo, uno que no conocía la Biblia, lo ve y se compadece.

¿Con qué corazón vivimos, con qué corazón amamos? ¿Con el humano o el samaritano?

Imitemos al buen samaritano, que ve, se compadece y actúa.

El amor humano ve y los ojos se llenan de lujuria y quiere poseer. El amor samaritano ve, se compadece y actúa.
El amor humano ama a los suyos. El amor samaritano a los extraños los convierte en amigos.
El amor humano pone límites y quiere respuesta. El amor samaritano no busca recompensa y no cuenta el costo.
Es que mis amados el amor samaritano es el amor de Jesús. El es el Buen Samaritano que sale a nuestro encuentro en el viaje de la vida. Y lo da todo.

El Evangelio de Jesús no es el libro del saber, es el libro del "hacer el bien". ¿A quién? A Todos.

Y Jesús no dice que este samaritano sea un santo, tampoco lo llama héroe. Lo llama con un nombre mejor: "Prójimo".

Los héroes hacen maravillas y hay pocos, los santos nos parecen lejanos y dedicados a Dios y a sus cosas y nadie les hace caso.

El Señor no nos quiere ni santos ni héroes. Nos quiere "Prójimos". "Vete y haz tú lo mismo".

¿Les doy una tarea?: Cuenten las veces que Jesús manda "hacer" y se van a convencer de que el Evangelio de Jesús no es un "libro del saber" sino del hacer el bien, ser prójimo, de todos y para siempre.

La Palabra de Lucas 10 nos invita hoy a "no decir nada" pero, a "hacer mucho".
El buen Samaritano no dijo nada, simplemente hizo el bien al herido. Ojalá que "encarnemos" esta verdad y comencemos a vivirla cada día.

Conclusión:

Que en esta Santa Cena nos propongamos -en esta semana y lo que nos reste de vida- a hacer la del Samaritano. "Hagamos el bien" a través de un gesto, una ayuda, una sonrisa, un abrazo, un llamado, un billete, un sandwich... etc.

Seamos "Prójimo" de alguien al que nadie quiere.

Practiquemos el amor, no el de… sino el del Samaritano, el de Jesús.
No olvidemos que el mejor culto al Señor no es el que le damos en la iglesia sino el que le damos en el servicio y ayuda a los hijos de Dios que son nuestros hermanos en la vida.

Invitemos al Amor a nuesta mesa y a esta mesa de Santa Cena en esta mañana. Coloquemolo en nuestro corazón y empecemos a amar.
Solo así vivieremos en paz, felices y con la esperanza del cielo como favor de Dios.

Oremos:

Mensaje Pr. Raúl Flores. A predicar domingo 12 Junio 2011, Usted puede escuchar este mensaje en Comunidad Cristiana Nueva Vida de Buenos Aires. Culto 11 hs. Av. Gaona 2918

viernes, 3 de junio de 2011

BOQUETEROS DE DIOS

Mc 2:1-12

"Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días, y se oyó que estaba en casa. E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aún a la puerta, y les predicaba la palabra. Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado pro cuatro. Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. Al ver Jesús, la fe de ellos, dijo al paralítico. Hijo, tus pecados te son perdonados. Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones. ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios? Y conociendo luego Jesús en su espíritu que cavilaban de esta manera dentro de ´si mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda? Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico) A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa”

Propósito específico:

Hoy vamos a hablar de ministerios. Hay muchas ideas confusas en relación a esta palabra. Hay quienes creen que “ministerio” tiene que ver solo con Pastores. Otros piensan que “ministerio” tiene aquél que logra estudiar en un seminario. Otros, ya pastores, creen que “tener ministerio” da derechos. Una especie de pasaporte para viajar a “la fama, el reconocimiento, y el prestigio” La palabra “ministerio” etimológicamente hablando significa servicio y todos en la Iglesia tienen ministerio porque todos –en el cuerpo de Cristo- somos llamados a servir.

Cuerpo del Sermón:

En la mayoría de los milagros son las propias personas las que claman, las que suplican, las que procuran la sanidad.
Marcos 2 nos pinta de cuerpo entero la total indigencia de un ser humano que ni siquiera puede acercarse por sí mismo a Jesús. Tiene que ser llevado, transportado por otros para poder llegar hasta Él.
Acá estamos viendo un “ministerio de cuatro”

Y dice que Jesús estaba dando un mensaje cuando, de repente, es interrumpido de manera abrupta por el paralítico y sus acompañantes.
Y lo interesante aquí es que este enfermo no estaba buscando al Señor sino la sanidad y sin embargo fue a través de su dolencia que se encontró con Dios.

Sigue diciendo la Palabra que cuando Jesús ve "la fe que tenían" le dice al enfermo: "tus pecados te son perdonados". ¿Extraña afirmación no? Va buscando salud y Jesús le perdona pecados.

Es que para poder entender lo que Jesús dijo tenemos que ir al contexto socio cultural de aquellos días.

Los judíos relacionaban el pecado con el sufrimiento. Para ellos estar enfermo o impedido era consecuencia de estar en pecado. Si alguien sufría era porque había pecado. Para los judíos, un enfermo era alguien con quien Dios estaba enojado.

Así siguen pensando muchos hoy… ¿Triste no?
Creen que la enfermedad es fruto de algo malo que han hecho.

Hay una frase muy en boga que dice: “ Por qué Dios me manda esta enfermedad si yo no hice nada malo”

Es que en realidad, en los días de Jesús, para aquella mentalidad, pecado y enfermedad eran inseparables. Cualquier judío habría estado de acuerdo en que el perdón de los pecados era condición indispensable para ser sano.

Y Jesús, que es diferente a todos, rompe el esquema y perdona el pecado para que la sanidad se produzca.

Ahora bien, el Judío entendía que perdonar pecados era una cualidad exclusiva de Dios. Sólo Dios era quien podía perdonar pecados, de ahí que, terminan acusando a Jesús de blasfemo. Y la blasfemia era penada con lapidación (Levítico 24:16)

Y esta Palabra es para nosotros hoy. El Espíritu Santo nos está llamando a ser los “Porteros contemporáneos”, los “Boqueteros espirituales” de gente allá afuera y de gente aquí adentro que viven como enfermos, llenos de males físicos, morales, sociales y espirituales…

Cada uno de nosotros –que tenemos ministerio- somos llamados a abrir esa parte del techo, que separa a la gente de Dios, y hacer que se produzca el encuentro sanador y liberador. Haciendo esto estamos realizando un servicio, por lo tanto somos ministros.

Ahora bien: ¿Cómo podremos nosotros, frágiles boqueteros, abrir esos “agujeros en el techo” (que no es otra cosa que religiosidad, tradición, orgullo, incredulidad, idolatría que se anida en el corazón), para que pueda haber un verdadero y poderoso encuentro con el Señor?

En primer lugar: Manteniendo viva nuestra fe pase lo que pase. Que nuestra confianza en Dios nunca tambalee ante nuestras fragilidades.
Sabiendo que si me debilito otros caerán conmigo. Si me hundo otros nunca llegarán a la meta…

En segundo lugar la oración y la acción. Orar es participar de la intimidad con Dios r a través del Espíritu Santo. Tomar conciencia de cuánto Él nos quiere y cómo nos quiere. Actuar es poner por obra lo que Jesús desea para nosotros y para los demás.

Tercero: Llevar la carga de mi prójimo, no como un pesado fardo de maldad, sino como un apoyo en su debilidad.

Y ser apoyo para otros significa que nosotros también tenemos que estar apoyados en Alguien que es Jesús.

Sólo de ese modo se puede llevar tanta carga… De esa manera podemos decir con total libertad que estamos desarrollando un ministerio y tendremos la aprobación de Dios y la gratitud de la gente.

Y me gusta mucho este texto de Marcos 2 porque muestra el amor en términos superlativos. Los que llevaron al paralítico hicieron todo y más. Fueron creativos en la necesidad, se llenaron de constancia y fueron muy insistentes.
Estas son actitudes básicas de aquél que “vive en amor”

Siempre encontraremos estorbos para llevar a otros a Jesús, pero el amor y el espíritu de servicio es la fuerza que nos hace perseverar y alcanzar el objetivo. La base de todo ministerio genuino es el amor.

¿Querés conocer un ministerio bendecido por Dios? Fijate entonces con cuánto amor sirve a la gente.

Dice finalmente que Jesús sana al enfermo y que después de esto "toma su camilla y sale de la casa a la vista de todos."

Y me gusta mucho “Ese tomar la camilla” porque bien puede significar asumir el pasado. Pasado de sufrimiento y soledad, de lucha y frustraciones, de miedos y desilusiones.

Todos nosotros tenemos muchas cosas del pasado que paralizan, acobardan y aturden. Cosas que nos hacen infelices, derrotados, anémicos, víctimas de la vida.

Alguien dijo alguna vez una frase que me gustó mucho: “Tomar el pasado ya curado es mirar lo sucedido sin dolor”. ¡Cuánto sufrimiento sin fecha de caducidad existe en muchos de nosotros! ¿Te pasará a vos?

Sólo quien curado asume su pasado y sin miedo lo confronta puede tomar su camilla y andar por los senderos de Dios, del amor, de la luz, del servicio, de la espiritualidad profunda.

Si antes la camilla, es decir, “el pasado” era quien sostenía su parálisis, ahora es la vida curada quien mantiene sus recuerdos.

La salvación que Jesús nos trae abarca todas las dimensiones de la persona: pasado, presente, sentimientos, vida social y espiritual.

Conclusión:

Este mensaje tiene que ser para vos un “abre techos” y con Jesús habiéndote sanado, construir ese “nuevo hombre” capaz de servir a todos sin esperar nada a cambio.

Dediquémonos a hacer “boquetes” Abramos caminos de amor, caminos de esperanza, caminos de fe, caminos de luz.

Construyamos “puentes” entre los hombres y Dios y en nosotros mismos. Abrámonos a la idea de que nada en la vida es más importante de que alguien –con nuestra ayuda- alcance el favor de Dios.
Eso es ministerio. Eso es ministrar. Y eso es lo que el Señor espera que vos y yo hagamos de una vez por todas. El cielo y la tierra lo esperan.
Oremos

Mensaje a predicar en Comunidad Nueva Vida de Buenos Aires.
Pr. Raúl Flores Junio 2011

jueves, 2 de junio de 2011

UNA CRÓNICA JUGOSA DE JUAN 21

Propósito específico:

Juan 21:1-19 es una crónica atrayente de jugosas verdades que nos viene muy bien refrescar. Necesitamos permanentemente el espejo de La Palabra para poder vernos tal cual ella nos ve. Dejemos que la Palabra nos hable y nosotros, como los discípulos en el sermón del monte, sentémonos y, en silencio, abramos nuestro corazón alimentándonos de sabiduría y amor de Dios.

Juan 21:1-19

Sermón:

Juan aquí en el capítulo 21 nos narra la tercera aparición de Jesús después de haber resucitado. Dice que esta vez “se aparece a siete de sus discípulos junto al lago de Tiberiades”. Interesante es que en esta oportunidad Jesús lo hace un día cualquiera de la semana y no como en las dos anteriores que fue en domingo. Y lo interesante aquí es que los visita cuando están ocupados en sus quehaceres diarios, en el trabajo. Los dedicados siempre tendrán ventaja en su crecimiento espiritual sobre el resto.

Y dice que es “Pedro el que lleva la iniciativa de ir a pescar y los demás van y lo siguen”. Los evangélicos estamos necesitando “Pedros contemporáneos” es decir hombres y mujeres que nos saquen de la rutina y nos muevan a “pescas mayores y mejores” que no es otra cosa que vivir la espiritualidad basada en el amor. Feliz aquel que encuentra en su vida un Pedro, porque los “Pedros” te hacen crecer como persona y como gente de fe. Cuando aparece un “Pedro” en tu vida o sos vos “ese Pedro” la vida se torna más luminosa.

El texto nos sigue diciendo que “fueron a pescar por la noche y no recogieron nada”. Nunca le temas a los años duros y difíciles porque esa es escuela provechosa para tu espiritualidad. Tu espiritualidad está íntimamente relacionada con tu capacidad de amar al Señor y a tu prójimo aún cuando tus circunstancias sean desfavorables. Los años difíciles te forman, te moldean, te preparan para fluir en el amor de Dios. Las pruebas de la vida no te pasan porque si. Te pasan con un propósito.

Dice luego que “Jesús llega cuando está empezando el día; está en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Él”. En otro momento, mientras los discípulos eran zarandeados por una tormenta, fue Jesús quien se acercó a ellos andando sobre las aguas. El vencer el miedo a las circunstancias de la vida y hacerle frente sin cuestionar, nos permite ver a Jesús cerca nuestro ayudándonos y eso nos pone en paz aunque todo alrededor ruja. Esta vez son ellos los que terminada la jornada se acercan a la “orilla de Dios” y experimentan Su paz. ¿En medio de esa lucha que sientes: zozobra o paz? Perfecciona tu espiritualidad y ven a colocarte en “la orilla de Dios”. La paz no es ausencia de conflictos, la paz es confianza de que Jesús está conmigo en medio de mi tormenta.
Nuestra vida en Cristo estará siempre marcada por las tormentas y por la orilla de Dios. Toda nuestra vida terrena estará entre las veces que Jesús se acerca a nuestras tormentas y por las veces que nosotros tenemos que hacer el camino a la inversa.

“No habían pescado nada”. ¡Me gusta esto! Llegaron a Jesús necesitados y vacíos. ¿Somos dependientes de Jesús o emancipados de Él?

“Les manda entonces echar las redes a la derecha y les dice que esta vez pescarían”. El que obedece a Jesús viviendo en amor nunca se va con las manos vacías. La pesca fue abundante.

“Juan, el discípulo amado, fue el primero que lo reconoció y lo dio a conocer a los demás”. ¡Hermoso este cuadro! El amor nos hace reconocer a las personas y a las circunstancias que pueden transformar nuestra vida. No es extraño que sea Juan el que lo proclame; él fue el último discípulo que vio al Maestro con vida antes de su muerte en la cruz. Ahora es el primero que en esta escena lo reconoce resucitado.

“Pedro se echó al mar”. Quienes han estado con Jesús y le reconocen resucitado no tienen miedo en echarse a las aguas de la vida y regar el mundo de amor y servicio. Ahora ni hay tormenta ni Pedro se hunde. Está ya a salvo tanto de los egoísmos como de las debilidades.¿Todavía codicias en tu corazón? ¿Buscas tu propio bien o el de los demás?

“Mientras Juan contempla a Cristo y Pedro se lanza al mar los otros discípulos continúan en la barca arrastrando la red llena de peces". Somos un equipo. Cada miembro de la Iglesia tiene una misión específica. Es bueno que cada uno de los cristianos tengamos bien en claro que formamos parte de un cuerpo inmenso donde cada uno cumple su función. Es triste decirlo amados pero en nuestros círculos evangélicos se ve a muchos tener celos de gente que tienen una mayor espiritualidad. En lugar de alegrarse con la experiencia de su prójimo, se pierde el tiempo envidiando al que ha logrado basar su vida en el amor y el servicio. Cada vez que tengás celos de alguien “que anda en amor” preguntate si sos uno de aquellos discípulos que arrastraba la barca llena de peces y convertí tus celos y envidia en oración y ejemplo a imitar. En breve tiempo serás vos también engrandecido.

“Jesús les dice que traigan algunos peces de los que acaban de pescar”. Esto es evangelismo. Pero un evangelismo basado en anunciar las buenas nuevas a través del amor y el servicio a mi prójimo. Los cristianos debemos presentar a Jesús a los que hemos acercado a Él. Nunca te adueñes de la gente. Siempre llévalas a Jesús. No somos nosotros sus pastores, solo somos “pontífices” (hacedores de puentes), entre ellos y Jesús. Recordemos que quien ama no reclama nada para sí. Y si algo reclama es que le amen del mismo modo que el ama, con total desinterés.

¿Por qué 153 peces? ¿Era el número de las especies de peces conocidos en aquel entonces? ¿Era el número de provincias del Imperio o de las tribus o naciones conocidas? No lo sabemos. En 2 Cron 2,17 hay una posible alusión simbólica de la entrada en la fe, en la Iglesia, de los alejados.

“Después de la comida empiezan las tres preguntas a Pedro”. Si tres veces negó ahora por tres veces se le pregunta si ama a quien traicionó. Las tres respuestas fueron afirmativas. Quien le dio la espalda ahora mira cara a cara con amor. Pedro hizo lo que tenemos que hacer nosotros tantas veces en el día y en la vida con nuestro prójimo, con el Señor y con nosotros mismos. ¿Has perdonado, te sientes perdonado por el Señor? ¿Te perdonaste vos mismo?

En nuestra vida diaria y a pesar de los errores y equívocos cuando nos acercamos al Señor la pregunta es siempre la misma: "¿Me amas?" En el fondo, superar el error y la equivocación es siempre una opción del amor que le debemos a Dios. Porque amo al Señor no me quiero separar de Él. Porque amo al Señor veo a los demás como hermanos. Porque amo al Señor, Él mismo me pregunta...¿Me amas? A mi me toca dar cada día una respuesta al amor de Dios sirviendo, amando y llevando luz en este mundo en tinieblas.

Oremos:

Mensaje a predicar. Pr. Raúl Flores. Buenos Aires, 02 Junio 2011

domingo, 29 de mayo de 2011

El “ÉFATA” DEL CORAZÓN

Marcos 7:31-37

“Volviendo a salir de la región de Tiro, vino por Sidón al mar de Galilea, pasando por la región de Decápolis. Y le trajeron un sordo y tartamudo, y le rogaron que le pusiera la mano encima. Y tomándole aparte de la gente metió los dedos en las orejas de él, y escupiendo, tocó su lengua, y levantando los ojos al cielo, gimió y le dijo: Éfata, es decir: Sé abierto. Al momento fueron abiertos sus oídos, y se desató la ligadura de su lengua, y hablaba bien”. Y les mandó que no lo dijesen a nadie, pero cuanto más les mandaba, tanto más y más lo divulgaban. Y en gran manera se maravillaban diciendo: Bien lo ha hecho todo, hace a los sordos oír, y a los mudos hablar”

Propósito específico:

Hoy vamos a hablar de comportamiento. Tengamos cuidado de nuestro proceder diario porque la gente nos juzga según nuestra apariencia y nuestro comportamiento y no presta demasiada atención a lo que decimos. Nuestro vivir –para la gente- habla más fuerte que nuestras palabras. Alguien dijo alguna vez: “Tus hechos hablan tan fuerte que no puedo oír lo que me dices”. Qué aprendamos en esta mañana a hablar no desde la boca sino desde el corazón.

SERMON

Dice este texto de Marcos 7que el entusiasmo de la gente por Jesús era mucho y confesaban: “Los sordos oyen y los mudos hablan".
Y es que en realidad Jesús siempre sintió debilidad por los pobres, los marginados, los despreciados, los enfermos, los pecadores y gracias a Dios que también por nosotros hoy, que somos todo eso… y a veces más.

Y Marcos 7 nos cuenta la historia de este mudo al que Jesús le devuelve la voz… le devuelve la palabra, el milagro de poder hablar…

Y ¡qué importante sería para nosotros que el Espíritu Santo en esta mañana nos diga “Éfata” y que ocurra en nosotros también el milagro de recuperar –como cristianos- la voz, recuperar la palabra!... Pero “no” la palabra que es hablada desde la boca, sino del corazón.
Porque nosotros también necesitamos un Éfata –ábrete- pero no el de la boca sino del corazón.

Y nosotros sabemos que existen muchas maneras de hablar sin decir nada… ¿Los chicos sin padres? ¿De qué habla? De violencia y falta de cariño. Las veredas rotas...¿de qué hablan? De abandono. ¿Los edificios sucios? de desinterés. ¿La pobreza y miseria? De un cáncer que mata. ¿El fracaso escolar? De falta de motivación. Pero también el dinero habla, el lujo habla, la droga habla, la fama habla, el orgullo habla… todo habla…

Y así también nuestra vida de fe habla. Por eso es necesario que revisemos nuestro “andar cristiano” si es que vamos a ser luz para muchos.

Es que deberíamos tener conciencia de que siempre estamos hablando aunque no digamos una sola palabra y eso pesa en la gente que nos ve y la definirá en cuanto a buscar al Señor o no.

¿De qué habla tu vida hoy? De qué habla tu vocabulario? ¿De qué habla tu manera de relacionarte con tu prójimo? ¿De qué hablan tus reacciones? ¿De qué habla tu comportamiento diario dentro de tu metro cuadrado? ¿De qué hablan tus gestos? ¿Qué leen los demás mientras les hablas?

Podemos hablar de humildad y sin embargo ser vistos como altivos. Podemos hablar de generosidad y sin embargo ser juzgados como tacaños. Podemos hablar de amor al prójimo y sin embargo mostrar que somos egoístas. Podemos hablar desde lo espiritual y sin embargo ser vistos como carnales. Podemos hablar de amor y sin embargo demostrar que estamos llenos de rencores y amarguras. Podemos hablar de luz y sin embargo vivir en profundas tinieblas. Podemos dar hermosos sermones y sin embargo demostrar que somos soberbios e inhumanos.

¿No creen que sería bueno pedirle a Jesús que venga esta mañana a nosotros también y nos diga Éfata? ¿Qué meta sus dedos en nuestros oídos y con su saliva unja nuestra lengua?…¿Que haga un milagro en “nuestra habla” no la de la boca sino la del corazón?.

Es que el milagro que necesitamos hoy los Evangélicos es este: De que “todo en nosotros” –es decir nuestra vida- hable bien y para nuestro bien, pero también para el bien de nuestro prójimo y para el bien del Evangelio.

Dicho de otro modo, que nuestra vida hable sirviendo, amando, trabajando, confiando, esperando, iluminando, ayudando, bendiciendo, llenando corazones, esparciendo alegría, encendiendo fe. Siendo solidarios, austeros, generosos, humildes, dispuestos, confiables, obedientes.

Este es el “hablar” que los Evangélicos necesitamos recuperar.
Que nuestra Iglesia hable…que haya un Éfata… Pero no de cuanta cantidad somos, ni de cuánto mide nuestro templo, ni de cuantos miembros asisten cada domingo, ni de cuántos empresarios, artistas y políticos nos visitan, ni de cuantos “famosos” predicadores quisieran estar en nuestros púlpitos. Sino de solidaridad, compromiso, generosidad, amor (caridad), servicio. Éfata del corazón.

Que nuestro ministerio hable. Qué haya un Éfata también, pero no de cuántos países nos han invitado a predicar, ni de tal o cual predicador conocido que es amigo nuestro… Sino de humildad, comunión, desinterés, apego a la ética, a la solidaridad, al auxilio de quienes sabemos nos necesitan.

En nuestros círculos evangélicos solemos oír muchos testimonios de personas que fueron transformadas por el poder de Dios. El Señor les ha devuelto la palabra y cambió su manera de hablar, pero muchos se terminan “quedando corto” porque no han transformado su manera de vivir, esto es: su corazón.. Nosotros también necesitamos un Éfata… pero… del corazón. Y Él está aquí hoy para hacerlo…

Y es que cada domingo el Señor a los que venimos a Comunidad Nueva Vida nos devuelve la voz para cantar, orar, crecer en nuestra fe, nos transforma y nos entusiasma y nosotros también decimos: El Señor ha hecho todo bien, nos devolvió el oído y la palabra y nos dice Éfata "Ábrete".

Ábrete al amor grande de Dios tu Padre. Ábrete a Su perdón y publícalo. Ábrete al amor de los hermanos… No seas espectador. Jesús no lo fue. Fue agente de transformación.

Pero ábrete no sólo el domingo sino toda la semana.
Ábrete no sólo aquí en el Templo sino también allá afuera.
Ábrete para con la gente.
Ábrete para con Dios.

Conclusión:

Dice el texto de Marcos que Jesús finalmente le mandó callar. ¿Por qué?
Porque el milagro no era lo importante. El amor es lo importante.
Jesús no es el hombre que hace milagros. Jesús es el hombre que muere y su muerte por amor es el gran milagro, el único milagro que salva, transforma y nos hace a todos hablar bien de él porque él no habla desde la boca sino desde el corazón.

Que haya un Éfata entonces para nuestro corazón.
Para que todo lo que hablemos lo hagamos desde el corazón.

Oremos:

Mensaje a predicar el Pr. Raúl Flores el domingo 29 Mayo 2011 en Comunidad Cristiana Nueva Vida de Buenos Aires. Culto 11hs.

sábado, 21 de mayo de 2011

LA RELIGION DE MARTA Y LA ESPIRITUALIDAD DE MARIA

Lucas 10:38-42

“Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea, y una mujer llamada Marte le recibió en su casa. Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús oía su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir solar? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria, y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada”

Propósito específico:

Hoy es día para hablar de espiritualidad. Necesitamos crecer por dentro. Pablo habló del “hombre nuevo” y de la “mente espiritual”. Aspiramos a ser luz. La vida espiritual es para aquellos que se disponen a abandonarse en los brazos de Jesús y que Él los forme a su imagen. Nuestro esfuerzo deberá estar puesto en lograr ese objetivo si es que queremos estar bien con Dios, con nosotros mismos y con los demás.
La religiosidad no es mala pero sólo la espiritualidad nos hace felices.

Sermón:

Son interesantes los contrastes entre Marta y María entre lo secundario (Marta) y lo importante (María) a la hora de buscar espiritualidad.
¿Tarea o quietud? ¿Acción o contemplación? ¿Trabajo o descanso?; ¿Lo terrenal o lo celestial, ¿Lo humano o lo divino? Ambas cosas pero María –según Jesús- eligió la mejor parte.

Es que nuestra espiritualidad comienza, se desarrolla y termina en un solo lugar: A los pies de Jesús.

Alguien alguna vez dijo con mucha razón que: “La vida espiritual es como una gran tela de araña con muchos hilos y cada hilo es necesario e importante”.

Ilustración:
Hay una historia interesante que leí sobre un padre muy cansado después de un día de trabajo agobiador, y sus hijos inoportunos que procuraban sus mimos y llamar su atención. Uno le pide que le ayude con las tareas del colegio, el otro le pide oración por un dedo lastimado, el siguiente le pide dinero porque se le había antojado tomarse un helado. Finalmente –cuenta la historia- el más pequeño entra corriendo directo a sus brazos. Éste cansado y pensando en un petitorio más, le pregunta: "¿Y vos Juan, que es lo que querés?" "Papá –dijo el niño- yo no quiero nada, sólo deseo estar en tus brazos".

Y este pasaje de Lucas 10:38 me gusta mucho porque nos recuerda que todo en la vida es “secundario” pero cuando estamos con Jesús, “Él es lo más importante” y sólo “una cosa es necesaria”, estar a Sus pies.
El éxito o fracaso está en la decisión que tomemos. Lo de Marta era secundario, lo de María era prioritario.

Si el Señor nos preguntara: "¿Qué necesitan?".
No les parece que quedaría demasiado sorprendido si nuestra respuesta fuera como la del pequeño niño de nuestra historia?: "Señor no queremos nada que no sea estar en tus brazos. Disfrutar tu compañía. Estar a tu lado y crecer a tu imagen".

Y es lo que estamos haciendo cada domingo cuando nos congregamos en Nueva Vida, toda vez que leemos la Palabra, cuando oramos, y cuando practicamos la caridad ; vivimos la lección del "Una sola cosa nos era necesaria hacer". Cualquiera de nosotros que elige así, elige la mejor parte que es la “espiritualidad de María”. Y esa es mi visión para la Iglesia Evangélica en Argentina.

Pero no solo cuando nos Congregamos, sino también cuando nos interesamos por visitar un anciano, cuando nos disponemos a ayudar en medio de una necesidad, cuando nos preocupamos por proveer ante una carencia, cuando nos despojamos de algún bien material para auxilio de alguien, cuando nos brindamos afectivamente ante la angustia de un amigo o desconocido, cuando nos comprometemos a hacer feliz y llevar esperanza a cuanta gente nos rodee.
Lo que estamos haciendo en realidad es “escoger la mejor parte” porque para Jesús era una cosa “muy necesaria de hacer” y eso es espiritualizarse.

Yo aprendí una cosa amados: La gente que desprecia lo espiritual vive insatisfecha, en desunión interior, en lo temporal, cerrado a la trascendencia y todo en él es vacío, hueco, sin brillo, viviendo una dimensión estrecha de vida. ¿Habremos estado viviendo así sin darnos cuenta? ¿Habremos caminado en los senderos de Marta y nos privamos de disfrutar los caminos de María?

Interesante lo que dice el Vs 40. Dice que Marta critica a María e incluso se queja porque Jesús no le decía nada. Y acá hay otra buena enseñanza: A la vida banal, religiosa, difícilmente se la critique pero a quien le gusta lo espiritual siempre estará expuesto a la crítica, la burla y la incomprensión de muchos.

Y es muy profundo lo que le contesta Jesús Vs42: "Marta, una sola cosa es necesaria".
Lo que Jesús está tratando de hacerle entender a Marta -y que ésta no lograba captar- es que lo que Jesús tenía era “hambre de amor” (lo interior) y no de la “espectacular cena” (lo exterior y visible) que le estaba preparando. Para eso sin duda habría otra ocasión.

Y es triste decirlo amados pero muchos evangélicos estamos padeciendo el síndrome de Marta. Hemos edificado por años "para la tribuna", hemos trabajado "para la foto" Que miren que Ministerio, que miren de quienes somos amigos, que observen con quienes nos relacionamos, que vean nuestros logros... ¡¡¡Qué el Señor nos ayude!!!

Es que si no somos alimentados con “el plato del amor”(edificar el interior) nunca seremos plenos y felices y tampoco haremos felices a los demás, y seremos de "tropiezo" para muchos (De hecho ya lo somos).

Jesús vino a ofrecernos Su amor y la Buena Noticia de la salvación que no es otra cosa que andar en luz, y Marta ¿qué hacía? “afanada en la cocina” sin entender el Evangelio. ¿Triste no?

Ahora lo interesante aquí es que Jesús no recrimina a Marta el no haberlo atendido, lo que dijo es que María le había dado, “el mejor regalo”.
Dios nos llama a amarle y a servirle. Las dos cosas van juntas Ahora nuestro amor se expresa en la oración, en el congregarnos, al abrirnos a la necesidad de los demás. A comprometernos con nuestro prójimo. A militar con la “caridad” a cuestas todos los días y en cualquier lugar.

¿Qué nos pidió Jesús? ¿Qué trabajáramos siempre? NO, sino qué “oráramos siempre” que es lo mismo que decir permanecer elevados, ligados al Espíritu Santo para que él nos use cuando sea necesario y en el lugar que fuere.

Me gusta aquel pasaje cuando Jesús dijo: "Vengan a mi todos los que estén cansados y cargados que yo los haré descansar".

No estamos en el camino del Señor, para cumplir una pesada obligación sino para descansar en la presencia del Señor. Es allí donde empezamos a adquirir las formas del “hombre nuevo”

Claro que necesitamos muchas cosas –Seminarios, discipulados, buenos líderes que nos guíen, pero una sola cosa es absolutamente necesaria: conocer, amar y servir a nuestro Señor. Eso es lo que desarrolla nuestro interior. Lo otro es aleatorio.

Conclusión:

Hay un tiempo para trabajar y un tiempo para orar. Un tiempo para olvidar y un tiempo para recordar. Hay días laborables y domingos.
Hoy es el tiempo de buscar como María la “mejor parte” Hoy – 2011- es el tiempo de convertir nuestra mente y corazón. Espiritualizar nuestro interior. Hacer crecer el “hombre nuevo” que llevamos dentro.
Y hoy es el día en que cada uno de nosotros los Evangélicos debemos darle un nuevo hospedaje al Espíritu Santo y escuchar a Jesucristo todo lo que nos tiene que decir para luego hacer y enseñar.

Oremos:

Este mensaje se predicará mañana domingo 22 de Mayo 2011 en Comunidad Nueva Vida de Buenos Aires, Culto 11hs. Los esperamos.

Cruzada de renovacion y avivamiento

Cruzada de renovacion y avivamiento
Julio 2007. Río de Janeiro